Jueves, 26 de mayo de 2011

de religionenlibertad

En el ?ltimo Bolet?n ?Ecos de Medjugorje?, ?Stefan?a? Consoli comenta: ?Llegamos al 30? aniversario de las apariciones de la Virgen Mar?a en Medjugorje. Casi no debi?ramos a?adir palabra alguna. La gracia que lo mueve todo es realmente incre?ble y nos deja boquiabiertos? ?Un evento ?nico en la historia de la humanidad! Precisamente nuestra generaci?n ha tenido el privilegio de acoger a la Madre de Dios por tan largo tiempo y tan lleno de mensajes que traen siempre la verdad del Cielo.

?

?

R?os de gente llegan a esta peque?a poblaci?n, que con el paso de los a?os ha cambiado totalmente su aspecto para adaptarse a la demanda de alojamiento y de restauraci?n de los peregrinos que llegan de todas las partes del mundo. No siempre compartiremos opini?n sobre el estilo y el ambiente tal vez mundano que se ha ido creando entorno a la Iglesia ? en su d?a rodeada ?nicamente por vi?as y bosques. Pero no es el caso de detenerse demasiado sobre este tema, porque el valor de Medjugorje se debe posicionar sobre plano bien distinto: el del Esp?ritu, el de la vida de Dios.

TESTIMONIO

Son abundantes los testimonios de peregrinos que han tenido la alegr?a de encontrarse con Dios de la mano de la Virgen Mar?a, reina de la Paz.? Traigo aqu? uno muy sencillo, que hace referencia a lo m?s importante, el perd?n de los pecados a trav?s del Sacramento del Perd?n:

Ha pasado ya casi un a?o desde el ?ltimo viaje a Medjugorje y finalmente fijamos una

nueva fecha para el pr?ximo: ?El 24 de marzo salimos! Diez d?as antes iniciamos la cuenta atr?s. Cuanto m?s se acerca ese d?a, m?s intensas se hacen las jornadas, m?s estresante el trabajo y hasta la vigilia toca sudar?

?

Pero gracias a Dios, el momento llega. Tras los? cl?sicos contratiempos que suele haber en los viajes, llegamos a la meta y te sientes enseguida como en casa. Abrazos y sonrisas que te acogen:? ??Bienvenido de nuevo!? y un sentimiento de paz profunda te llena el coraz?n.

La primera cita es junto a la Madre, en la Colina de las Apariciones. Lo vivo casi como una preparaci?n a la subida del Krizevac de la ma?ana siguiente, donde cada uno deber? afrontar su propio G?lgota? ?C?mo podr?amos comenzar sin el consuelo de nuestra Mam?, tan dulce e intenso como lo es siempre?

A los pies del Monte de la Cruz, el d?a siguiente siento algo de ansiedad. S? que este V?a Crucis no es como los dem?s? La mochila invisible? que llevo sobre mis espaldas est? llena de ?piedras?, de diversas formas y tama?os. Pero hay una que llama la atenci?n: es la piedra del ego?smo?? Estoy listo para subir, Se?or m?o, todo lo dejar? bajo tu Cruz? Pero, tras el primer paso, me viene a la mente la tristeza que vi en los ojos de una se?ora que hab?a encontrado poco antes. Su sobrina, de 16 a?os, est? gravemente enferma. ?Qu? hago yo entonces? Decido abandonar dos de mis ?piedras? y subir otras dos para ellas.

Se sube a la cima sin ?poner marchas?, solo desgranando el rosario, ?nico bast?n para esta subida. Dejo piedras por el camino, y cargo con otras: con otras de personas que no han podido estar aqu?, que no pueden subir conmigo, pero que tendr?an necesidad de hacerlo... Solo me queda mi ?pedrusco?.

Se?or m?o, ?Estoy aqu? para esto! Las estaciones del V?a Crucis van pasando una tras otra. Ya estamos. Ya la veo: alta, imponente? Estoy feliz y cansado, estoy bajo la Cruz del Redentor.

Me arrodillo y vacio poco a poco la mochila, ofreci?ndole todas las piedras que traje conmigo. Bueno,? Ahora me toca a m?, Se?or m?o!:? tengo en mi mano mi ?ltima piedra, el ?pedrusco?. Pero una vez m?s me invade una imagen: dos ojos sufrientes?

Un sufrimiento que conozco bien, que comprendo. S? tambi?n que solo tu, Se?or m?o, la puedes consolar.? Entonces, aqu? bajo la cruz, dejo tambi?n esta ?ltima piedra. No para m?, sino para esta persona. Puede que no haya ofrecido mi pecado, Se?or m?o, pero tu me consolaste pocas horas despu?s, regal?ndome esa sonrisa de esa t?a; mostr?ndome a esa persona en la cola del confesionario con esos ojos ya menos tristes. Todo esto vali? mi tercer viaje a Medjugorje. Te agradezco, Padre m?o, te agradezco, Madre m?a?

Giovanni Saiani

?

Los hay mucho m?s fuertes. Pero todos tienen en com?n que en Medjugorje dejan las piedras o el ?pedrusco? que llevaban en la mochila del alma. Estos son los verdaderos milagros de Medjugorje, la conversi?n, el encuentro con Dios que te sale al encuentro. Este verano se prev?, como siempre, gran afluencia de peregrinos. Miles de oportunidades para abrir sin miedo de par en par las puertas del alma a Dios que llema.?

www.dailymotion.com/video/x9ukv4_el-capellan-de-medjugorje-en-intere_people

Juan Garc?a Inza
[email protected]


Publicado por mario.web @ 9:57
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios