Viernes, 27 de mayo de 2011

Caso ?Rosa?: mentiras de Red feminista quedan al descubierto

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?Population Control-Real Costs, Illusory Benefits? es, ante todo, el fin del mito de la sobrepoblaci?n, una respuesta contundente frente a aquellos que cre?an y creen que la raza humana se iba a multiplicar hasta proporciones insoportables para el planeta.

La primera frase del m?s reciente libro de Steven Mosher es muy gr?fica. Se?ala que nuestra generaci?n ha sido criada ?con la ponzo?osa dieta de la propaganda de la sobrepoblaci?n."

Esta publicaci?n titulada ?Population Control-Real Costs, Illusory Benefits? (Control Natal, costos reales y beneficios ficticios) es, ante todo, una contundente respuesta a la tesis de que la raza humana se est? multiplicando inexorable y descontroladamente, y dirigida hacia un profundo precipicio demogr?fico como un grupo de lemmings (aquellos personajes de video juegos que se suicidan en masa ante situaciones de peligro). En efecto, las estad?sticas actuales muestran que el mundo no est?, ni nunca ha estado superpoblado. Ni lo estar? tampoco. De hecho, de acuerdo con los expertos internacionales (donde inclusive podemos citar a m?s de un defensor del control natal), las tasas de fertilidad en todo el mundo est?n cayendo a un ritmo vertiginoso.

De esta manera, Mosher desbarata completamente aquel escenario del bote salvavidas planteado en la d?cada de los 70?s, el cual postulaba que para sobrevivir, era absolutamente necesario echar algunos de sus pasajeros por la borda.

No s?lo falso, sino altamente nocivo.

El control natal no solamente fue emprendido sobre una serie de tesis muy cuestionables en su ?poca y que la realidad actual? se ha encargado de desmentirlas. No obstante, el trabajo de Mosher apunta algo a?n m?s dram?tico. La historia del movimiento del control natal est? repleta de violaciones a los derechos humanos. Son muchas las personas, principalmente mujeres pobres, quienes fueron obligadas a sufrir abortos, esterilizaciones y la anticoncepci?n. Realizados en nombre de un supuesto bien de la humanidad (y quiz?s por ello a?n m?s ominosos), todas estas personas tienen algunas terribles historias que contar.

Los primeros cap?tulos del libro describen la historia del movimiento de control natal y muestran c?mo nunca fue el fen?meno cultural, cient?fico e inteligente, que sus defensores dicen que? fue. Al contrario, este movimiento encuentra sus ra?ces idel?gicas en figuras como Thomas Malthus, Margaret Sanger, John D. Rockefeller y Hugh Moore quienes lideraron un movimiento dominado por las ideas del elitismo cultural y del racismo radical, tesis lejanas de un nivel cient?fico aceptable y m?s cercanas al nivel panfletario.

?Los derechos humanos no son negociables, de lo contrario no ser?an derechos en modo alguno?, se?ala enf?ticamente Mosher. ?Las violaciones a los derechos m?s b?sicos, como el derecho a criar a sus propios hijos, no pueden ser conculcados por ning?n c?lculo de costos versus beneficios. Nunca m?s deber?amos permitir que tales violaciones a los derechos humanos puedan ser justificadas o disculpadas en funci?n a un supuesto mayor bienestar com?n?. El libro explica exactamente c?mo el movimiento de control natal bajo nuevos eufemismos contin?a violando esos derechos b?sicos siempre arguyendo la b?squeda de un ?bienestar? conseguido mientras menos ni?os existan.? Como Mosher apunta, la herencia que nos ha dejado son millones de vidas perdidas o arruinadas y decenas de millones m?s de sus derechos humanos b?sicos. Haciendo un juego de palabras en ingl?s, el cap?tulo titulado "Human Rights and Reproductive Wrongs? contiene una lista detallada de todos los derechos humanos? conculcados en el nombre del control natal.
Mosher describe con minuciosidad varios casos concretos que sustentan elocuentemente sus afirmaciones. Siendo el mayor conocedor del modelo de control natal aplicado en China y su pol?tica de s?lo un hijo explica c?mo todos los programas de control natal alrededor del mundo echan mano de las principales t?cticas chinas. Una similar descripci?n de lo que pasa en? Nigeria le ofrece un caso ideal para analizar de qu? modo los promotores del control natal con una mentalidad occidental coaccionan a los pa?ses pobres a aceptar pol?ticas p?blicas abusivas que luego aplican con mano dura, violando o socavando los derechos humanos y la libertad de su gente.

El control natal no paga, al final te pasa la factura... literalmente

Si bien los promotores del control natal pisotean los derechos humanos buscando el ?bien mayor? de la disminuci?n de la poblaci?n, no es el ?nico mal que acarrean. Ellos tambi?n le quitan importantes recursos a los programas de atenci?n primaria de salud desatendiendo las necesidades reales en material de salud p?blica. Por citar un ejemplo, gracias al tiempo y recursos mal utilizados en anticonceptivos y abortivos indeseados e innecesarios,? la malaria se esparce libremente por ?frica. Muchos pa?ses pobres han convertido muchas instalaciones de salud en centros de distribuci?n casi exclusiva de anticonceptivos mientras que su poblaci?n muere de enfermedades evitables con un m?nimo de prevenci?n o cuidados oportunos.

El control natal no ofrece beneficios reales. Sus "beneficios" son meras ilusiones dise?adas para embaucar a los pa?ses pobres e imponerles una agenda occidental elitista. El control natal, escribe Mosher, es precisamente eso: control. Organizaciones como el Fondo de Naciones Unidas para Actividades en Poblaci?n - UNFPA, lejos de prestar un servicio real, han sido literalmente embajadores de la muerte para los pa?ses menos desarrollados.

?Population Control? no se limita solamente a definir los problemas. Tambi?n propone soluciones. ?Mosher dedica el cap?tulo final de su obra a analizar los caminos de soluci?n posibles para que las naciones en desarrollo eviten el desastre demogr?fico que ahora las amenazan (y que ya est? presente en casi todas las naciones desarrolladas). Peque?as disminuciones en el pago de impuestos o min?sculos subsidios por tener hijos no son para nada suficientes. Las parejas j?venes, sostiene, necesitan ser exoneradas totalmente de impuestos en funci?n a que dedican su dinero y esfuerzo personal en los ciudadanos (y contribuyentes) del futuro. Asimismo, los programas de control natal deber?an detenerse tan pronto como sea posible. Mosher concluye citando a Julian Simon: ?los seres humanos son el recurso primordial, el m?s importante".

Nota: Si desea adquirir una copia del libro puede dirigirse a www.pop.org

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Colin Mason es el Director para la Producci?n de Comunicaciones del PRI.



Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigaci?n en Poblaci?n (Population Research Institute), una organizaci?n sin fines de lucro dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblaci?n en el mundo.
(c) 2007 Population Research Institute.
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Publicado por mario.web @ 11:20
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