Mi?rcoles, 01 de junio de 2011
Intervenci?n que pronunci? este mi?rcoles Benedicto XVI durante la audiencia general que concedi? a los peregrinos congregados en el patio del Palacio Apost?lico de Castel Gandolfo, y a los que por falta de espacio aguardaban fuera del recinto

Castel Gandolfo, 20 de agosto 2008

?Queridos hermanos y hermanas!

????????Cada d?a la Iglesia ofrece a nuestra consideraci?n uno o m?s santos y beatos a los que invocar e imitar. En esta semana, por ejemplo, recordamos algunos muy queridos por la devoci?n popular. Ayer, san Juan Eudes, quien frente al rigorismo de los jansenitas --estamos en el siglo XVII-- promovi? una tierna devoci?n, cuyas fuentes inextinguibles indic? en los sagrados corazones de Jes?s y de Mar?a. Hoy recordamos a Bernardo de Claraval, a quien el Papa P?o VIII llam? "doctor melifluo" porque destacaba en "hacer destilar de los textos b?blicos el sentido que se encontraba escondido en ellos". A este m?stico, deseoso de vivir sumergido en el "valle luminoso" de la contemplaci?n, los acontecimientos le llevaron a viajar por Europa para servir a la Iglesia, en las necesidades de su tiempo y para defender la doctrina cristiana. Ha sido definido tambi?n como "doctor mariano", no porque haya escrito much?simo sobre la Madre de Dios, sino porque supo captar su papel esencial en la Iglesia, present?ndola como el modelo perfecto de la vida mon?stica y de toda forma de vida cristiana.

????????Ma?ana recordaremos a san P?o X, que vivi? en un periodo hist?rico atormentado. De ?l Juan Pablo II dijo, cuando visit? su pueblo natal en 1985: "Luch? y sufri? por la libertad de la Iglesia y por esta libertad ofreci? su disposici?n para sacrificar privilegios y honores, para afrontar incomprensiones y burlas, pues valoraba esta libertad como garant?a ?ltima para la integridad y la coherencia de la fe (Ense?anzas de Juan Pablo II, VIII, 1, 1985, p?gina 1818)

????????El pr?ximo viernes estar? dedicado a la Mar?a Virgen Reina, memoria instituida por el siervo de Dios P?o XII en 1955, y que la renovaci?n lit?rgica querida por el Concilio Vaticano II ha puesto como complemento de la festividad de la Asunci?n, ya que ambos privilegios forman un ?nico misterio.

????????El s?bado, finalmente, rezaremos a santa Rosa de Lima, primera santa canonizada del continente latinoamericano, del que es la principal patrona. Santa Rosa sol?a repetir: "Si los hombres supieran qu? es vivir en gracia, no se asustar?an de ning?n sufrimiento y sufrir?an con gusto cualquier pena, porque la gracia es fruto de la paciencia". Muri? a los 31 a?os en 1617, tras una breve existencia llenas de privaciones y sufrimientos, en la fiesta del ap?stol san Bartolom?, del que era muy devota, porque hab?a sufrido un martirio particularmente doloroso.

????????Queridos hermanos y hermanos, d?a tras d?a la Iglesia nos ofrece la posibilidad de caminar en compa??a de los santos. Escrib?a Hans Urs von Balthasar que los santos constituyen el comentario m?s importante del Evangelio, su actualizaci?n en el d?a a d?a, y por tanto representan para nosotros una v?a real de acceso a Jes?s. El escritor Jean Guitton los describ?a como "los colores del espectro en relaci?n con la luz", porque con tonalidades y acentos propios cada uno de ellos refleja la luz de la santidad de Dios. ?Qu? importante y provechoso es, por tanto, el empe?o por cultivar el conocimiento y la devoci?n de los santos, junto a la cotidiana meditaci?n de la Palabra de Dios y el amor filial hacia la Virgen!

????????El periodo de las vacaciones constituye ciertamente un tiempo ?til para repasar la biograf?a y los escritos de algunos santos o santas en particular, pero cada d?a del a?o nos ofrece la oportunidad de familiarizarnos con nuestros patronos celestiales. Su experiencia humana y espiritual muestra que la santidad no es un lujo, no es un privilegio de unos pocos, una meta imposible para un hombre normal; en realidad, es el destino com?n de todos los hombres llamados a ser hijos de Dios, la vocaci?n universal de todos los bautizados. La santidad se ofrece a todos; naturalmente no todos los santos son iguales: son de hecho, como he dicho, el espectro de la luz divina. Y no es necesariamente un gran santo el que posee carismas extraordinarios. Muchos de sus nombres s?lo Dios los conoce, porque en la tierra han llevado una existencia aparentemente normal?sima. Y precisamente son estos santos "normales" los santos que Dios habitualmente quiere. Su ejemplo testifica que, s?lo cuando se est? en contacto con el Se?or, se llena uno de su paz y de su alegr?a y de este modo es posible difundir por todas partes serenidad, esperanza y optimismo. Considerando precisamente la variedad de sus carismas, Bernanos, gran escritor franc?s que siempre estuvo fascinado por la idea de los santos --cita a muchos en sus novelas-- destaca que "cada vida de santo es como un nuevo florecimiento de primavera". ?Que esto nos suceda tambi?n a nosotros! ?Dej?monos atraer por la fascinaci?n sobrenatural de la santidad! Que nos obtenga esta gracia Mar?a, la reina de todos los santos, madre y refugio de los pecadores!


Publicado por mario.web @ 9:46
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