Mi?rcoles, 01 de junio de 2011
Alfonso Aguil?

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"El Caballero de la Armadura Oxidada" es un sorprendente best-seller de Robert Fisher que se vende por millones en Estados Unidos y que en Espa?a lleva ya m?s de cuarenta ediciones. Es un relato de fantas?a adulta, cuyo protagonista es un ejemplar caballero medieval que "cuando no estaba luchando en una batalla, matando dragones o rescatando damiselas, estaba ocupado prob?ndose su armadura y admirando su brillo". El ?xito del libro est? en que simboliza nuestra ascensi?n por la monta?a de la vida y hace certeras observaciones sobre la conducta humana.

????????Nuestro caballero se hab?a enamorado hasta tal punto de su armadura que se la empez? a poner para cenar, y a menudo para dormir. Despu?s de un tiempo, ya no se tomaba la molestia de quit?rsela para nada. Su mujer estaba cada vez m?s harta de no poder ver el rostro de su marido, y de dormir mal por culpa del ruido met?lico de la armadura.

????????La situaci?n llega a ser tan insostenible para la desdichada familia que nuestro caballero decide finalmente quitarse la armadura. Es entonces cuando descubre que, despu?s de tanto tiempo encerrado en ella, est? totalmente atascada y no puede quit?rsela. Marcha entonces en busca del mago Merl?n, que le muestra un sendero estrecho y empinado como la ?nica soluci?n para liberarse de aquel curioso encierro. Se trata del sendero de la verdad, y decide tomarlo de inmediato, pues se da cuenta de que si no se lanza puede cambiar pronto de opini?n.

????????Tiene que superar diversas pruebas. En una de ellas comprueba que apenas se hab?a ganado el afecto de su hijo, y eso le hace llorar amargamente. La sorpresa llega a la ma?ana siguiente, cuando ve que la armadura se ha oxidado como consecuencia de las l?grimas, y parte de ella se ha desencajado y ca?do. Su llanto hab?a comenzado a liberarle.

M?s adelante, con ocasi?n de otras pruebas, advierte que durante a?os no hab?a querido admitir las cosas que hac?a mal. Hab?a preferido culpar siempre a los dem?s. Se hab?a comportado de manera ingrata con su mujer y su hijo. Hab?a sido muy injusto. Las l?grimas resbalaban por sus mejillas cada vez con m?s profusi?n. Hab?a necesitado a su mujer y a su hijo, pero apenas los hab?a amado. En el fondo, se consideraba en poco a s? mismo, y eso le hac?a comportarse de una forma poco natural, con idea de ganarse as? la consideraci?n de los dem?s, y por eso resultaba orgulloso y altivo. Hab?a puesto una armadura invisible entre ?l y su verdadero modo de ser, y le estaba aprisionando. Una armadura que "ha estado ah? durante tanto tiempo ?le dec?a Merl?n?, que al final se ha hecho visible y permanente".

????????Record? todas las cosas de su vida de las que hab?a culpado a su madre, a su padre, a sus profesores, a su mujer, a su hijo, a sus amigos y a todos los dem?s. Por primera vez en muchos a?os, contempl? su vida con claridad, sin juzgar y sin excusarse. En ese instante, acept? toda su responsabilidad. A partir de ese momento, nunca m?s culpar?a a nada ni a nadie de sus propios errores. El reconocimiento de que ?l era la causa de sus problemas, y no la v?ctima, le dio una nueva sensaci?n de poder. Ya no ten?a miedo. Le sobrevino una desconocida sensaci?n de calma. "Casi muero por las l?grimas que no derram?", pens?.

?Todos solemos poner en nuestra vida barreras ante los dem?s, y un d?a nos damos cuenta de que estamos atrapados tras esas barreras y nos resulta dif?cil salir. Por eso, la sabidur?a de vivir est?, en buena medida, en conocerse lo suficiente a uno mismo como para saber cu?ndo y c?mo ha quedado uno atrapado. De lo contrario, la voluntad se har? cada d?a m?s d?bil, y la habilidad para enga?arse, cada d?a m?s fuerte. Buscaremos la culpa en los dem?s, alimentando un orgullo que poco podr? ayudarnos, y quiz?s luchemos contra todos para no luchar contra nosotros mismos.

????????Nuestro caballero ten?a que quitarse la armadura para enfrentarse a la verdad sobre su vida. Se lo hab?an dicho muchas veces, pero siempre hab?a rechazado esa idea como una ofensa, tomando la verdad como un insulto. Y hasta que no reconoci? sus errores y llor? por ellos, no consigui? liberarse del encerramiento al que a s? mismo se hab?a sometido.

????????Encontrar escapatorias cuando no se quiere mirar dentro de uno mismo es la cosa m?s f?cil del mundo. Siempre hay culpas exteriores, y hace falta mucha valent?a para aceptar que la responsabilidad es nuestra. Pero esa es la ?nica manera de avanzar, aunque sea un recorrido siempre cuesta arriba. Como dec?a la protagonista de aquella novela de Susanna Tamaro, "cada vez que, al crecer, tengas ganas de convertir las cosas equivocadas en cosas justas, recuerda que la primera revoluci?n que hay que realizar es dentro de uno mismo, la primera y la m?s importante. Luchar por una idea sin tener una idea de uno mismo es una de las cosas m?s peligrosas que se pueden hacer."


Publicado por mario.web @ 9:51
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